Sí, la viscosa encoge si se lava con agua caliente, se centrifuga fuerte o se mete en la secadora. Es una fibra de celulosa que absorbe mucha agua, un 13 % de humedad convencional frente al 8,5 % del algodón, y mojada se hincha y pierde firmeza. Lavada a 30 °C, en programa suave y tendida, el riesgo baja mucho.
La viscosa no es una fibra caprichosa: se comporta de forma muy previsible. Si entiendes por qué cambia de tamaño, sabrás lavarla, explicárselo a tus clientas y recuperar una prenda que ya ha encogido, que a veces se puede.
¿Por qué encoge la viscosa?
Porque es celulosa regenerada y absorbe mucha agua. Al mojarse, sus fibras se hinchan y se ablandan; si en ese momento reciben calor y golpes de tambor, el tejido se compacta y, al secarse, queda más pequeño que antes.
El Reglamento (UE) 1007/2011 da dos pistas oficiales. En su anexo I define la viscosa como una fibra de celulosa regenerada. Y define el modal como una viscosa modificada «con una fuerza de ruptura elevada y un alto módulo en húmedo»: es decir, la viscosa normal aguanta peor el esfuerzo cuando está mojada. El anexo IX añade el porcentaje convencional de humedad de cada fibra:
Fibra | Humedad convencional (anexo IX) | Qué significa al lavar |
|---|---|---|
Viscosa | 13 % | Absorbe mucha agua; delicada mientras está mojada |
Modal | 13 % | Absorbe igual, pero resiste mejor en húmedo |
Lino | 12 % | Absorbe mucho y se arruga |
Algodón | 8,5 % | Puede encoger con calor, sobre todo en el primer lavado |
Poliéster | 1,5 % | Apenas absorbe; casi no cambia de medida |
Hay un segundo motivo, que no depende de la fibra sino de la fábrica. Al tejer y al acabar la tela, los hilos se estiran y quedan tensos; el primer lavado los relaja y la prenda recupera una medida más corta. Por eso el primer lavado es el que más cuenta. En el algodón también es el primero, como cuenta la guía sobre si el algodón encoge.
¿La viscosa encoge de largo o de ancho?
Puede encoger en los dos sentidos, pero en una camisa de tejido plano suele notarse más a lo largo. Es el sentido de la urdimbre, los hilos que soportan más tensión en el telar y que más se relajan en el primer lavado.
En la práctica, la clienta lo nota en tres sitios: el largo de la camisa, el largo de las mangas y el bajo, que puede quedar torcido si el tejido encoge de forma desigual. En las prendas de punto de viscosa pasa lo contrario: a veces ganan largo y pierden ancho si se cuelgan mojadas, porque el peso del agua las estira.
Si quieres saberlo con exactitud, mídelo. Antes de lavar, apunta el largo de espalda y el ancho de pecho; después del primer lavado y secado, vuelve a medir. El cambio en porcentaje es la diferencia dividida por la medida inicial: de 70 cm a 68 cm de largo, por ejemplo, la camisa ha encogido un 2,9 %.
¿Cómo lavar la viscosa para que no encoja?
Con poca temperatura, poco movimiento y nada de secadora. La tabla de símbolos de GINETEX pone la viscosa como ejemplo de los lavados suaves a 30 y a 40 °C, los de la cubeta con una raya debajo.
Mira la etiqueta primero. El número de la cubeta es el máximo; si tienes dudas, lava más frío.
Programa suave o delicado, con poca ropa en el tambor, para que roce menos.
Centrifugado corto o ninguno. GINETEX lo aconseja en los lavados suaves para evitar arrugas.
Del revés y en bolsa de lavado si es estampada o tiene botones delicados.
Nada de secadora. El calor sobre la fibra mojada es la combinación que más encoge.
Tendida en percha o en plano, sin retorcer, y estirando con la mano costuras y bajo.
Plancha con la prenda algo húmeda, con la temperatura que marquen los puntos; la viscosa corresponde al ajuste de dos puntos, 160 °C como máximo.
Si la etiqueta muestra una cubeta con una mano, lávala a mano en agua tibia, sin frotar, y escúrrela apretando con una toalla. Lo que significa cada dibujo de la etiqueta está explicado en la guía de símbolos de lavado.
¿La viscosa se arruga?
Sí, bastante. La viscosa recupera mal la forma después de doblarse, así que marca las arrugas de la maleta, del cinturón de seguridad y de la percha. Mezclada con lino se arruga todavía más, porque el lino tiene la misma tendencia.
Saca la prenda de la lavadora en cuanto acabe y cuélgala enseguida.
Tiéndela estirando cuello, puños y tapeta con la mano: la mitad del planchado está hecha.
Usa vapor o plancha con un paño ligeramente húmedo, sin aplastar los estampados.
En la tienda, cuelga las camisas en perchas con hombros, no dobladas en pila.
Con la viscosa y lino conviene explicar que la arruga forma parte del tejido. Una camisa de lino que llega al final del día con arrugas no está mal hecha: se comporta como lino. Lo que le pasa al lino en el primer lavado lo explica la guía sobre si el lino encoge.
¿Cómo recuperar una prenda de viscosa que ha encogido?
A veces se recupera una parte, nunca todo. Remójala en agua tibia con un poco de suavizante para el pelo, estírala con suavidad y déjala secar en plano, dándole la forma original. Si encogió mucho, no volverá a su talla.
Llena un barreño con agua tibia, no caliente, y disuelve una cucharada de suavizante para el pelo.
Sumerge la prenda unos 30 minutos para que las fibras se ablanden.
Sácala sin retorcer y quita el agua apretándola entre dos toallas.
Extiéndela sobre una toalla seca y estírala poco a poco hacia la medida que tenía, sujetando el bajo y las mangas.
Déjala secar en plano y plánchala con vapor cuando aún esté algo húmeda.
Funciona mejor cuanto antes lo intentes y cuanto menos haya encogido. Para la tienda, el aprendizaje es otro: lo que de verdad evita el problema es que la clienta sepa lavar la prenda antes de llevársela.
¿Cómo evitar devoluciones por encogimiento en tu tienda?
Explicando el cuidado al vender y comprobándolo tú antes. Una frase en caja, como «lávala a 30 en delicado y tiéndela», ahorra más reclamaciones que cualquier cartel.
Prueba un modelo nuevo: lava una prenda de cada modelo como lo haría tu clienta y mide antes y después.
Pon una nota de cuidado en la bolsa o en el ticket de las prendas de viscosa.
Aconseja la talla con el largo en mente: si una clienta duda entre dos tallas en una camisa larga, el largo es lo primero que puede acortarse.
Revisa la etiqueta al recibir el pedido: si no trae instrucciones de cuidado, pídeselas a tu proveedor.
Las condiciones de venta de Boteli lo dejan claro entre empresas: lo que se estropea por un lavado distinto del que marca la etiqueta no se considera defecto de fabricación. Si algo llega mal, se comunica como incidencia en los 7 días naturales siguientes a la recepción.
¿Cómo son las camisas de viscosa de Boteli?
Muy variadas en estampado y bastante homogéneas en lo demás: casi todas van del 40 al 50 y en packs de 12 prendas. Así se repartían los 346 modelos y colores de la sección de camisas de viscosa el 4 de noviembre de 2026:
Camisas de viscosa de Boteli | Modelos y colores |
|---|---|
Tallas del 40 al 50 | 301 |
Tallas del 42 al 52 | 13 |
Packs de 12 prendas | 341 |
Packs de 10 prendas | 5 |
De flores | 44 |
Animal print | 40 |
Geométricas | 25 |
De rayas | 20 |
Entre las de rayas tienes la camisa de viscosa de rayas G228 y la camisa de viscosa de rayas G119-13; entre las estampadas, la camisa de viscosa estampada M757 y la camisa de viscosa estampada G180. La camisa de viscosa G117 es lisa, y la camisa de viscosa animal print XB3009 lleva una sarga con más cuerpo.
Hay más modelos en camisas de viscosa y en Lino y viscosa. Y no solo en camisas: casi todos los vestidos y monos y las faldas de Boteli son de viscosa y piden el mismo lavado. Si quieres saber de dónde sale esta fibra y en qué se diferencia del modal y del lyocell, lee la guía de qué es la viscosa.
Los precios y el stock de estas camisas se ven cuando das de alta tu tienda en Boteli. Los packs de viscosa se piden completos y sin mínimo; el pedido sale en 24–48 horas laborables desde la transferencia, con portes gratis a la península desde 100 € sin IVA.
Revisión editorial de Boteli: 4 de noviembre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto encoge la viscosa?
No hay una cifra fija: depende del tejido, del acabado de fábrica y de cómo se lave. El primer lavado es el que más cambia la medida, porque relaja la tensión que los hilos traen del telar. Si quieres saberlo, mide el largo y el ancho antes y después: la diferencia dividida por la medida inicial te da el porcentaje.
¿La viscosa encoge con agua fría?
Mucho menos. Lo que más encoge la viscosa es la combinación de calor, movimiento fuerte del tambor y secadora mientras la fibra está mojada. Con agua fría o a 30 °C, programa suave, centrifugado corto y secado en percha, el riesgo es bajo. Si la etiqueta pide lavado a mano, usa agua tibia y no frotes.
¿Se puede meter la viscosa en la secadora?
Solo si la etiqueta lo permite con el símbolo del cuadrado con un círculo, y aun así en programa suave. Sin ese símbolo, mejor no: el calor sobre la fibra mojada es lo que más la encoge. Tiéndela en una percha o en plano, estirando con la mano el cuello, los puños y el bajo, y plánchala cuando aún esté algo húmeda.
¿La viscosa da de sí con el uso?
Un poco, en las zonas de más roce o tensión, como codos y botones. Las prendas de punto de viscosa pueden alargarse y estrecharse si se cuelgan muy mojadas, por el peso del agua. Las camisas de tejido plano tienden más a encoger que a ceder. Secarlas sin retorcer y darles forma con la mano evita las dos cosas.
¿Cómo se plancha la viscosa?
Con la prenda ligeramente húmeda, por el revés y a temperatura media: la viscosa corresponde al ajuste de dos puntos, 160 °C como máximo. Si la etiqueta marca un solo punto, manda la etiqueta. En estampados o tejidos brillantes, pon un paño de algodón entre la plancha y la tela. El vapor ayuda a quitar arrugas sin aplastar.
¿Qué diferencia hay entre viscosa y modal al lavar?
El modal es una viscosa modificada que, como dice el reglamento europeo, tiene una fuerza de ruptura elevada y un alto módulo en húmedo. Absorbe la misma humedad, un 13 % convencional, pero resiste mejor cuando está mojado, así que tolera mejor los lavados. Aun así, sigue la etiqueta: el modal tampoco agradece la secadora fuerte.
¿Hay que comprar una talla más por si la viscosa encoge?
No hace falta si se lava bien. Elegir una talla más deja la prenda grande desde el primer día y no garantiza nada si después se mete en la secadora. Es mejor elegir la talla real y explicar el cuidado. En camisas largas, fíjate en el largo, que es la medida que antes se acorta.